El 28 de agosto de 2026 se cumplen seis meses del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y el estrecho de Ormuz sigue en zona de combate para la navegación: el paso que movía al menos 100 buques diarios antes del conflicto promedia siete por jornada, según el recuento de Al Jazeera.
El tránsito se derrumbó días después del inicio de las hostilidades: la Guardia Revolucionaria de Irán anunció el cierre del estrecho el 2 de marzo y el flujo cayó a cinco buques diarios. Un acuerdo interino del 17 de junio elevó el promedio a 20, pero el restablecimiento del bloqueo estadounidense a puertos iraníes el 14 de julio devolvió el tráfico a cinco. El País reporta el mismo escenario: antes de la guerra unos 130 barcos cruzaban esas aguas cada día y ahora lo hacen menos de 20, con más de 70 buques comerciales atacados. Para México y América Latina, el canal de transmisión es directo: el Brent acumula un alza de 22 por ciento desde el inicio del conflicto, una presión que se traslada a la factura energética de las economías importadoras de crudo.
El balance del semestre acumula al menos 7 mil 900 muertos, según cifras oficiales compiladas por Al Jazeera: 4 mil 350 en Líbano, 3 mil 527 en Irán y 28 en países del Golfo, más 60 israelíes y 18 militares estadounidenses. La Organización Marítima Internacional registra 70 ataques confirmados a buques en el estrecho, con 19 marineros fallecidos al 26 de agosto, y ACLED contabiliza más de 5 mil 500 ataques de ambas partes. El Brent pasó de 72.48 dólares por barril al inicio de la guerra a 88.58 dólares este 28 de agosto, con un máximo de 120.88 el 30 de abril, y la reserva estratégica de Estados Unidos cayó a 290 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1982, tras la liberación coordinada de 400 millones de barriles de la Agencia Internacional de la Energía.
La señal a seguir está en el Golfo de Omán: el 25 de agosto, Tankertrackers contabilizó 15 transbordos de barco a barco con unos 25 millones de barriles de crudo y refinados, una actividad que anticipa cómo los cargadores buscan una vía alterna estable al estrecho, con Omán como punto de apoyo.
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