El nearshoring es el traslado de manufactura a un país vecino del mercado final; para empresas que abastecen a Estados Unidos, México ofrece acceso arancelario bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), frontera directa y mano de obra competitiva. Querétaro acumuló casi 22,000 millones de dólares en inversión extranjera directa entre 1999 y 2024.
Qué es el nearshoring y qué está en juego
El término combina "near" (cercano) y "shoring", abreviación de offshoring, que denota la deslocalización de operaciones productivas. Se diferencia del offshoring clásico, que traslada producción a países lejanos, generalmente en Asia, para reducir costos de mano de obra sin priorizar la proximidad al cliente; y del reshoring, que regresa esa producción al país de origen. En el caso de México, la ventaja definitoria no es únicamente el costo laboral: es la combinación de proximidad geográfica, acceso arancelario preferencial bajo un tratado trilateral y la posibilidad de operar en el mismo huso horario que los equipos de diseño e ingeniería en Estados Unidos.
La Secretaría de Economía reporta que México recibió 36,872 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) durante 2024. La manufactura fue el sector que más captó, con 18,116 millones de dólares, por encima de los servicios financieros y la minería. Ese dato sitúa a la industria manufacturera como el vector central de atracción de capital externo en la economía mexicana.
Lo que está en juego es la capacidad del país para capturar una proporción duradera de la producción industrial global que las empresas trasladan fuera de Asia. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calcula que la IED en los 57 sectores con mayor relación con el nearshoring creció a una tasa anual de 47 por ciento en los primeros nueve meses de 2023 y llegó a 15,000 millones de dólares. En el mismo periodo, la inversión no vinculada a este proceso cayó 27 por ciento.
Cómo llegamos aquí y cómo funciona
El fenómeno tiene dos detonantes simultáneos. El primero es el marco comercial: el T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estableció reglas de origen más exigentes para sectores clave, particularmente el automotriz. Esas reglas obligan a que una proporción determinada de los componentes de un automóvil o camión se fabrique en el bloque norteamericano para que el producto acceda a aranceles preferenciales, lo que reduce el incentivo de importar partes de Asia para ensamblar en México. Según la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), el comercio total de bienes y servicios entre Estados Unidos y sus socios del T-MEC alcanzó 1.8 billones de dólares en 2022, y la IED estadounidense en el bloque fue de 569,000 millones de dólares ese mismo año.
El segundo detonante fue la pandemia de 2020-2021. Las interrupciones de producción y los retrasos en transporte oceánico expusieron la vulnerabilidad de cadenas de suministro extendidas a través del Pacífico. Las empresas respondieron con la estrategia denominada "China+1": mantener capacidad en Asia y agregar una segunda base manufacturera cerca del consumidor final. Para las que abastecen el mercado de Estados Unidos, México fue la opción más viable del continente. Entre las razones citadas con mayor frecuencia figuran los retrasos en cadenas de suministro, el aumento de costos logísticos, las preocupaciones sobre propiedad intelectual y el impacto de aranceles adicionales aplicados a productos de origen chino.
La mecánica operativa del nearshoring en México funciona a través de parques industriales. Una empresa arrienda o compra terreno dentro de un parque, construye su nave de manufactura y accede a servicios compartidos: subestaciones eléctricas, tratamiento de agua, conectividad de fibra óptica y logística de almacenamiento. La Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP) agrupa a los principales desarrolladores del sector. Los estados del Bajío, que comprende Guanajuato, Jalisco, Querétaro y Aguascalientes, concentran la mayor parte de la absorción nueva de espacios industriales, junto con los estados del norte, como Nuevo León, Chihuahua y Coahuila.
Los sectores con mayor actividad incluyen manufactura automotriz y de autopartes, dispositivos médicos, industria aeroespacial y electrodomésticos. El sector de dispositivos médicos, con un valor de más de 16,000 millones de dólares en México en 2022, ha concentrado inversiones en el Bajío desde hace más de una década, con fabricantes de tecnología médica y equipos de diagnóstico que eligen la región por la disponibilidad de mano de obra técnica calificada y la cercanía a los puertos de entrada a Estados Unidos.
Por qué importa para México
El IMCO documenta que el nearshoring beneficia de manera muy desigual a los estados mexicanos. En los primeros nueve meses de 2023, Aguascalientes registró un crecimiento de 310 por ciento en la IED asociada a este fenómeno; Nuevo León creció 265 por ciento, y la Ciudad de México 27 por ciento. Esos números reflejan que los estados con infraestructura industrial preexistente, cadenas de suministro maduras y capital humano técnico disponible absorben la mayor parte del capital nuevo.
Querétaro ilustra con claridad esa dinámica. Según DataMéxico, el estado recibió 1,055 millones de dólares en IED durante 2024, con una inversión acumulada de casi 22,000 millones de dólares desde 1999. Los principales países de origen de esa inversión en 2024 fueron Estados Unidos (495 millones de dólares), Alemania (246 millones) y Canadá (155 millones). El estado contaba con siete parques industriales registrados en AMPIP a febrero de 2023. Su base productiva combina manufactura automotriz con un clúster aeroespacial consolidado y una red de universidades tecnológicas que forman los técnicos e ingenieros que esas industrias demandan. La diversificación de su base inversora, con presencia de empresas alemanas y canadienses además de las estadounidenses, reduce la dependencia de un solo mercado de origen.
A escala nacional, el fenómeno implica decisiones de política industrial para instituciones clave. La Secretaría de Economía diseña los incentivos y acuerdos que posicionan a México frente a competidores como Vietnam o Polonia en la captación de inversión manufacturera. El Banco de México (Banxico) monitorea el efecto de los flujos de IED sobre el tipo de cambio y la cuenta corriente. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) produce las estadísticas que permiten evaluar en qué medida el crecimiento manufacturero se traduce en empleo formal y actividad económica regional.
El IMCO señala también el riesgo de concentración: estados con déficit de infraestructura o baja conectividad logística, como Veracruz y Oaxaca, tienen condiciones estructurales que reducen su competitividad para atraer la inversión que circula en el ciclo de nearshoring, lo que puede ampliar las brechas de desarrollo entre entidades.
Qué viene
La revisión del T-MEC, prevista para 2026, es el factor de política comercial con mayor incidencia sobre el nearshoring en el corto plazo. El acuerdo incluye una cláusula de revisión cada seis años; sus resultados definirán si las reglas de origen se mantienen, se endurecen o se ajustan, con consecuencias directas para las cadenas de suministro que operan bajo el esquema vigente.
En paralelo, la transición hacia vehículos eléctricos genera una nueva ola de demanda de espacios industriales. Los componentes de esa industria, que incluye baterías, motores eléctricos y sistemas de gestión de energía, tienen cadenas de suministro distintas a las del motor de combustión interna. Eso abre oportunidades para los estados del Bajío y del norte, pero también exige reconversión de la fuerza laboral y nuevas inversiones en infraestructura eléctrica.
El IMCO identifica tres condiciones que determinarán cuánto beneficio real captura México en los próximos años: inversión en infraestructura de energía y agua en los estados con mayor demanda industrial; formación técnica alineada a los sectores de crecimiento acelerado; y condiciones adecuadas para la inversión de largo plazo. Esas tres variables definen la diferencia entre un ciclo de inversión que se consolida en el país y uno que migra hacia otros destinos.
Preguntas frecuentes
**¿Qué diferencia al nearshoring del offshoring?**
El offshoring traslada producción a países lejanos, generalmente en Asia, para reducir costos laborales sin priorizar la proximidad al cliente. El nearshoring la lleva a un país cercano al mercado final. Para empresas que venden en EE.UU., México ofrece tránsito de dos a tres días en camión y acceso libre de aranceles bajo el T-MEC, vigente desde el 1 de julio de 2020.
**¿Cuánta inversión ha generado el nearshoring en México?**
La IED en los 57 sectores más relacionados con el nearshoring creció 47 por ciento anual en los primeros nueve meses de 2023 y llegó a 15,000 millones de dólares, según el IMCO. La IED total de México en 2024 fue de 36,872 millones de dólares; la manufactura captó 18,116 millones, el sector líder, según DataMéxico.
**¿Por qué Querétaro se convirtió en polo industrial?**
Querétaro combina ubicación central en el Bajío, siete parques industriales registrados en AMPIP, cadenas de suministro automotriz y aeroespacial con décadas de desarrollo, y universidades tecnológicas que forman los perfiles técnicos que la industria requiere. En 2024 recibió 1,055 millones de dólares en IED, principalmente de Estados Unidos, Alemania y Canadá.
**¿Qué es el T-MEC y qué tiene que ver con el nearshoring?**
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y garantiza comercio libre de aranceles entre México, EE.UU. y Canadá. Sus reglas de contenido regional obligan a fabricar en el bloque norteamericano una proporción de los componentes de productos clave como los automóviles, lo que incentiva instalar capacidad productiva en México en lugar de importar partes de Asia.
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