La inteligencia artificial no corre en código: corre en cobre, grafito y tierras raras. La expansión global de centros de datos ha convertido estos insumos en el recurso más disputado del siglo, y México, con reservas estratégicas en Sonora y Coahuila, ocupa un lugar definido en el reordenamiento que ya está en marcha.
Qué es / qué está en juego
Los minerales críticos son materiales cuyo suministro enfrenta riesgos de concentración geopolítica y cuya ausencia bloquea sectores de importancia estratégica: energía limpia, defensa, manufactura avanzada y, de forma creciente, la infraestructura de inteligencia artificial. La lista varía según el país que la elabora, pero converge en alrededor de treinta materiales. Entre los más relevantes para la cadena tecnológica actual figuran el cobre, el litio, el cobalto, el grafito, el galio, el germanio, las tierras raras pesadas, el tungsteno y el niobio.
La conexión con la inteligencia artificial no es metafórica. Los servidores que procesan grandes modelos de lenguaje demandan cobre en sus sistemas eléctricos y de enfriamiento. Los chips de alto rendimiento, como los utilizados en aplicaciones de IA generativa, requieren galio y germanio para sus semiconductores de compuesto. Las baterías de respaldo de los centros de datos consumen litio y cobalto. La Agencia Internacional de Energía (IEA) documentó en su Perspectiva Global de Minerales Críticos 2026, publicada en julio de 2026, que el principal país refinador concentra el 72% de la capacidad mundial de refinamiento, cifra superior al 70% registrado en 2023. La concentración sigue avanzando.
Lo que está en juego es quién controla el cuello de botella físico de la economía digital. Un modelo de lenguaje puede entrenarse en cualquier nube, pero esa nube requiere hardware fabricado con minerales que provienen de un número reducido de países. La carrera por la IA tiene, debajo de sus capas de software, una dimensión geológica que los mercados apenas empiezan a procesar.
Cómo llegamos aquí / cómo funciona
La demanda de minerales críticos no es nueva, pero su perfil cambió en los últimos tres años. Durante dos décadas, el principal motor fue la transición energética: turbinas eólicas, paneles solares y vehículos eléctricos absorbían litio, cobalto y cobre a ritmos sin precedente histórico. Lo que aceleró el ciclo más reciente fue la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial entre 2023 y 2025, que añadió una demanda paralela con dinámicas propias: concentrada en pocos países, urgente y con ciclos de adquisición más cortos.
China construyó su posición durante décadas. Según la IEA, ese país controla aproximadamente el 50% de la capacidad global de fundición de cobre, porcentaje que en 2005 era de apenas 15%. En el refinamiento de la mayoría de los minerales estratégicos, la concentración es aún mayor: el principal refinador acumula el 72% de la capacidad mundial. Cuando Beijing amplió sus controles de exportación a siete elementos de tierras raras pesadas en abril de 2025, los precios de esos materiales en Europa escalaron hasta alrededor de cinco veces los precios domésticos chinos. El tungsteno se multiplicó por seis y el cobalto registró un incremento de cerca del 130%, impulsado en parte también por restricciones de exportación en la República Democrática del Congo.
La respuesta de las economías avanzadas fue reactiva, pero de escala considerable. Los compromisos de financiamiento público en países desarrollados alcanzaron alrededor de 65 mil millones de dólares en 2025, cuatro veces más que en 2023, según la IEA. Las fusiones y adquisiciones en el sector repuntaron ese año, con los activos de cobre encabezando un alza del 20% en el valor total de las operaciones frente a 2024. Aun así, la inversión total en minerales críticos cayó 9% en 2025, y el litio registró reducciones de 40% ante la baja de sus precios.
América Latina emerge como la contraparte geológica de Asia en este reordenamiento. La región produce entre 40 y 46% del cobre global. Chile, el mayor productor individual, generó 5.3 millones de toneladas en 2024, cerca de una cuarta parte de la producción mundial, según análisis de J.P. Morgan Private Bank. La región concentra el 38% de las reservas conocidas de cobre y más del 20% de las de níquel. Sin embargo, aproximadamente el 70% de la capacidad global de procesamiento de materiales para baterías permanece en China, lo que configura una brecha estructural: América Latina extrae, China procesa y los países desarrollados consumen.
Por qué importa para México
México no es el actor más grande de la región, pero sí uno de los más estratégicamente ubicados, tanto por sus reservas como por su posición respecto a Estados Unidos. La producción minera nacional alcanzó 317,460 millones de pesos en 2024, un incremento del 19.6% frente al año anterior, de acuerdo con datos de Expansión Política. El país produce cobre, grafito, fluorita, cobalto, aluminio, magnesio y elementos de tierras raras; varios de ellos figuran en la lista oficial de minerales críticos de Estados Unidos.
La geografía productiva es específica. Sonora concentra el 70% de la producción nacional de cobre, el mineral con mayor demanda proyectada dentro de la cadena de IA. Coahuila alberga depósitos de cerio, lantano, neodimio y praseodimio, tierras raras utilizadas en imanes permanentes, motores eléctricos y componentes de precisión óptica. Baja California Sur y Sonora registran yacimientos de cobalto. La fluorita, insumo en la fabricación de semiconductores y vidrio óptico, se concentra en San Luis Potosí. El grafito, material para ánodos de baterías, se produce en Sonora.
El 5 de febrero de 2026, el Secretario de Economía Marcelo Ebrard y el Representante de Comercio de Estados Unidos Jamieson Greer formalizaron un Plan de Acción bilateral sobre minerales críticos, según informó Milenio. El acuerdo cubre 20 materiales, entre ellos litio, cobre, grafito, cobalto, tierras raras, antimonio, titanio, vanadio y uranio. Establece coordinación en políticas comerciales, intercambio de información geológica con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y el desarrollo de proyectos conjuntos desde la exploración hasta la manufactura integrada. En el ámbito del financiamiento, legisladores estadounidenses presentaron propuestas para incrementar la capacidad de préstamos del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM) en 70 mil millones de dólares, en parte orientadas a proyectos en América del Norte.
Qué viene
Las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía sitúan el déficit potencial de cobre entre 20 y 40% hacia 2035, y el del litio entre 30 y 60% en ese mismo horizonte. La demanda de litio se proyecta cinco veces mayor hacia 2040, y la de níquel casi el doble para esa fecha, según estimaciones de J.P. Morgan Private Bank.
Tres variables concentran la atención de quienes analizan la cadena. La primera es la evolución de los controles de exportación chinos: cualquier ampliación de las restricciones a materiales como el cobre refinado o el grafito artificial presiona de forma directa los costos de producción de chips en todo el mundo. La segunda es el ritmo de construcción de capacidad de procesamiento fuera de China. Los compromisos de financiamiento de 2025 se orientan en parte a plantas de refinamiento en América del Norte y Europa, y su efectividad se verá en la segunda mitad de la década. La tercera es la instrumentación del Plan de Acción México-Estados Unidos, que durante 2026 pasa de declaración formal a proyectos concretos de exploración y desarrollo conjunto.
Para los sectores con mandato sobre el ámbito minero y energético en México, el horizonte de demanda es claro. La variable que permanece abierta es qué tan rápido se construye la infraestructura de procesamiento que transforma la riqueza geológica en posición industrial dentro de la cadena global de IA.
Preguntas frecuentes
**¿Qué son los minerales críticos y en qué se diferencian de otros recursos naturales?** Son materiales cuyo suministro enfrenta riesgos de concentración geopolítica y cuya ausencia paraliza industrias estratégicas. A diferencia del petróleo, que cuenta con muchos productores, el refinamiento de estos minerales depende de pocos países. Según la IEA, el principal refinador concentra el 72% de la capacidad mundial en 2025.
**¿Por qué necesita la inteligencia artificial minerales críticos?** Los centros de datos requieren cobre en su infraestructura eléctrica y de enfriamiento. Los chips de alto rendimiento usan galio y germanio para semiconductores de compuesto. Las baterías de respaldo consumen litio y cobalto. Sin estos materiales no existe la infraestructura física que hace posible la IA a escala industrial.
**¿Cuáles son los principales minerales críticos que produce México?** México produce cobre (Sonora concentra el 70% de la producción nacional), grafito (Sonora), fluorita (San Luis Potosí), cobalto (Sonora y Baja California Sur) y tierras raras como cerio, lantano, neodimio y praseodimio en Coahuila. La producción minera total alcanzó 317,460 millones de pesos en 2024, un 19.6% más que en 2023.
**¿Qué cubre el acuerdo bilateral México-Estados Unidos firmado en 2026?** El Plan de Acción bilateral, firmado el 5 de febrero de 2026 por el Secretario Ebrard y el Representante Greer, abarca 20 minerales. Establece coordinación regulatoria, intercambio de información geológica con el USGS y proyectos conjuntos desde la exploración hasta la manufactura. Incluye propuestas legislativas para ampliar el límite del EXIM en 70 mil millones de dólares.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
