La eléctrica británica Drax anunció el 3 de noviembre de 2026 una alianza con el fondo Brookfield y la plataforma de infraestructura de IA Radiant para construir un centro de datos de más de 1 gigavatio en el sitio de su central de North Yorkshire, con una inversión estimada superior a 20,000 millones de libras (26,800 millones de dólares).

El acuerdo coloca el cómputo de inteligencia artificial sobre una planta que genera casi 5% de la electricidad del Reino Unido quemando pellets de biomasa y que, según analistas citados por The Guardian, es el mayor emisor individual de dióxido de carbono del país. El gobierno británico señaló que Drax tendrá un papel mucho más limitado después de 2027 y que accederá a la mitad de sus subsidios actuales entre 2027 y 2031. La operación llega una semana después de que el Ejecutivo publicara un borrador de declaración de política nacional sobre centros de datos, en el que los describió como infraestructura tan fundamental como las redes ferroviarias y eléctricas. Esa ecuación entre conexión disponible y demanda de cómputo es la que observan los mercados que planean capacidad para inteligencia artificial, México incluido.

El proyecto se organiza en tres fases. La primera prevé hasta 100 megavatios operando desde el primer trimestre de 2028 con electricidad de la red y una inversión inicial de 2,500 millones de libras. La segunda suma 500 megavatios entre 2028 y 2031 y la tercera amplía la capacidad después de 2031 hasta superar el gigavatio. Drax aporta el terreno y 4 gigavatios de acceso a la red; Radiant se encarga del diseño y la comercialización, y Brookfield del capital mediante su empresa conjunta con Qai, el fondo catarí. El arranque depende de permisos de planeación, regulatorios y de red, de un inquilino ancla y de la decisión final de inversión. Las acciones de Drax subieron cerca de 8% el mismo día, según CNBC. Will Gardiner, consejero delegado de Drax, afirmó que el proyecto ayudará a asegurar el futuro de largo plazo del sitio y a proteger cientos de empleos.

Lo inmediato es la consulta pública prevista para este mes y la solicitud de planeación que la empresa prepara, pasos previos a una decisión final de inversión. La señal para la planeación energética es que las centrales existentes se posicionan como sede del cómputo de IA: la carrera ya no se decide solo en chips, sino en quién controla terreno, generación y permisos de conexión.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.