La cadena Dodo Pizza abrió su primer restaurante en México, en Zapopan, Jalisco, y planea llegar a 200 unidades en el país hacia 2035 mediante un acuerdo de franquicia maestra con el operador local Helper Holding, según reportó Expansión el 24 de octubre de 2026.
El mercado mexicano de pizza se valuó en 4,120 millones de dólares en 2024 y el mismo reporte de TechSci Research, distribuido por ResearchAndMarkets, proyecta 6,260 millones de dólares para 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 7.27%. En ese mercado compiten Domino's Pizza, Pizza Hut, Little Caesars y pizzerías independientes, de acuerdo con Expansión. El Cronista añade una referencia de escala: Domino's opera alrededor de 1,000 locales en México y Little Caesars cerca de 700. El análisis vincula el crecimiento del sector con cambios en los estilos de vida, la urbanización y la demanda de comida conveniente. Para el ecosistema mexicano, la operación importa porque mide cómo una cadena extranjera entra con un socio local ya probado y un modelo operativo digital en un segmento de consumo masivo.
El plan contempla 10 restaurantes propios en Jalisco durante el primer año y después el crecimiento nacional a través de subfranquicias. La primera unidad ocupa unos 55 metros cuadrados y se concentra en pedidos para llevar, con un área pequeña de mesas. La compañía apoya la operación en Dodo IS, una plataforma tecnológica propia basada en la nube que integra las operaciones de los restaurantes y la gestión de la red de franquicias; de acuerdo con El Cronista, permite prever demanda, controlar inventario en tiempo real y dar seguimiento a los repartidores. El menú mezcla recetas clásicas con adaptaciones locales, como pepperoni con jalapeños y salsa de mango. Ilya Kholodnov, director de Marketing y Ventas Internacionales de Dodo Brands, dijo que «entrar a un nuevo mercado siempre implica encontrar al socio local adecuado y desarrollar un modelo que pueda crecer a escala». Halim Simon, director general de Dodo Pizza México, explicó que la decisión de incorporar la franquicia respondió a la posibilidad de entrar al mercado con un concepto probado, en lugar de desarrollar una pizzería desde cero.
El siguiente tramo del plan apunta a la Ciudad de México y Monterrey, sin calendario confirmado, de acuerdo con El Cronista. La señal para el mercado local es el formato: unidades compactas, un socio operador con experiencia y software propio como base para escalar la red, un patrón que la apertura hace visible.
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