Una ciudad inteligente usa datos, sensores y plataformas digitales para gestionar transporte, energía y servicios públicos con eficiencia. En 2026, el Smart City Expo LATAM Congress en Puebla y un financiamiento de 12,000 millones de dólares del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) marcaron el avance en la región, con México entre los mejor posicionados.
Qué es una ciudad inteligente y qué está en juego
El término ciudad inteligente describe un modelo de gestión urbana que combina sensores, conectividad y análisis de datos para optimizar servicios como el transporte público, el alumbrado, la recolección de basura, la seguridad y el consumo de energía. No es un tipo de tecnología único, sino una estrategia que integra infraestructura física con plataformas digitales y, cada vez más, inteligencia artificial.
Lo que está en juego es la capacidad de las ciudades latinoamericanas de absorber un crecimiento poblacional acelerado sin colapsar su movilidad, su suministro energético o sus finanzas públicas. Según el Índice de Ciudades Inteligentes 2025 de IMD, que mide percepción ciudadana sobre infraestructura, tecnología y desarrollo humano en ciudades de todo el mundo, Medellín ocupa el lugar 118 a nivel global, la posición más alta entre las ciudades latinoamericanas evaluadas, seguida por Ciudad de México en el 119 y Santiago de Chile en el 120.
Ese ranking no mide solo redes de sensores o aplicaciones móviles. También incorpora indicadores de desigualdad y desarrollo humano, lo que refleja un giro en la manera de entender el concepto: ya no es exclusivamente un proyecto de infraestructura tecnológica, sino un marco de gobernanza que busca traducir datos en mejores servicios para la población. Esa distinción es central en los foros regionales, donde funcionarios y especialistas insisten en que la tecnología es un medio, no un fin en sí mismo.
Cómo llegó el tema a la agenda de América Latina
El concepto tomó fuerza global a partir de 2011, cuando Barcelona organizó la primera edición del Smart City Expo World Congress, hoy el evento de referencia mundial en innovación urbana. La edición 2025, celebrada en noviembre en el recinto Gran Via de Fira de Barcelona, reunió a más de 27,000 asistentes de 143 países y 1,190 expositores bajo el lema The Time for Cities, según el reporte oficial de Fira de Barcelona. El director del evento, Ugo Valenti, señaló que la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta central no solo para la eficiencia operativa de las ciudades, sino para acelerar su transformación.
América Latina tiene su propia versión regional del congreso. El Smart City Expo LATAM Congress, organizado por la empresa PRONUS junto con Fira Barcelona, se celebra en Puebla desde hace más de una década. Su edición 2026, la número 11, se realizó del 2 al 4 de junio y reunió a representantes de más de 300 ciudades y 40 países, de acuerdo con la cobertura de u-GOB. El foro se organizó en torno a cinco ejes: innovación digital, sociedad equitativa, entorno sostenible, movilidad urbana y prosperidad económica.
Ahí, la secretaria de Economía de México, Lizzeth Pacheco, planteó que una ciudad verdaderamente inteligente usa la innovación como puente hacia la equidad, la competitividad y el desarrollo humano, una idea que resume el giro de discurso de los últimos años: de la ciudad sensorizada a la ciudad centrada en las personas.
Ese giro también se refleja en el financiamiento. El 14 de septiembre de 2026, en un foro realizado en Santiago de Chile, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) anunció que destinará 12,000 millones de dólares en los próximos cinco años a proyectos de transformación digital en la región, entre ellos conectividad, centros de datos, infraestructura de procesamiento y ciberseguridad. Su presidente ejecutivo, Sergio Díaz-Granados, dijo que ningún país de América Latina y el Caribe puede incidir por sí solo en las reglas que definirán el futuro de la inteligencia artificial.
Por qué importa para México
México ocupa una posición particular en este mapa regional. Ciudad de México aparece en el lugar 119 del ranking global de IMD, apenas un peldaño debajo de Medellín, la ciudad latinoamericana mejor posicionada, lo que la coloca entre las tres capitales digitales más avanzadas de la región. Puebla, por su parte, se consolidó como sede permanente del principal congreso especializado de América Latina, un punto de encuentro anual para alcaldes, empresas y organismos internacionales que discuten políticas urbanas.
El financiamiento internacional también tiene un componente mexicano concreto. De los 2,785 millones de dólares que el CAF destinó en los últimos seis años a proyectos de conectividad e infraestructura digital en la región, México recibió 451 millones de dólares, el tercer monto más alto después de Colombia (511 millones) y Argentina (458 millones), según cifras del banco recogidas por DPL News. Ese financiamiento se usó para ampliar el acceso a internet, capacitación tecnológica y digitalización de servicios públicos, y benefició a 75.8 millones de personas en la región.
Instituciones mexicanas como la Secretaría de Economía federal y gobiernos estatales han participado directamente en los foros donde se define la agenda regional. La intervención de la secretaria Lizzeth Pacheco en Puebla reflejó ese interés oficial por vincular la discusión de ciudades inteligentes con objetivos de equidad social, más allá de la adopción de tecnología por sí sola.
Para México, el reto no es distinto al del resto de la región: la infraestructura urbana debe absorber presión demográfica, saturación de movilidad y mayor demanda energética sin depender exclusivamente de recursos federales, lo que explica por qué el financiamiento de bancos multilaterales como el CAF ocupa un lugar central en la conversación.
Qué viene
En el corto plazo hay dos calendarios que marcarán el ritmo de la conversación. El Smart City Expo World Congress regresará a Barcelona del 3 al 5 de noviembre de 2026, con expectativa de superar los 27,000 asistentes de la edición anterior y un programa organizado en ocho ejes temáticos, entre ellos tecnologías habilitadoras, energía, movilidad y gobernanza, según el propio Smart City Expo. En la región, el Smart City Expo LATAM Congress ya fijó su patrón de edición anual en Puebla, independiente de la sede europea.
En el frente financiero, el anuncio del CAF de 12,000 millones de dólares para los próximos cinco años funcionará como referencia para medir cuánto de ese capital llega efectivamente a proyectos urbanos, frente a otros usos como centros de datos corporativos o ciberseguridad empresarial. La institución señaló que buscará movilizar recursos adicionales junto con aliados financieros y el sector privado, por lo que el tamaño real de la inversión en ciudades dependerá de acuerdos que todavía no se anuncian en detalle.
También será relevante observar si el ranking de IMD, que se actualiza cada año, refleja movimientos de las ciudades latinoamericanas en su próxima edición, y si Puebla, Ciudad de México o Medellín logran subir posiciones frente a otras capitales de la región.
Preguntas frecuentes
**¿Qué es una ciudad inteligente?** Es un modelo de gestión urbana que usa sensores, conectividad y datos para optimizar transporte, energía, seguridad y servicios públicos. El Índice de Ciudades Inteligentes 2025 de IMD también incorpora indicadores de desigualdad y desarrollo humano, no solo infraestructura tecnológica.
**¿Cuál es la ciudad más inteligente de América Latina según el ranking global?** Medellín, en el lugar 118 del Índice de Ciudades Inteligentes 2025 de IMD, la posición más alta entre las ciudades latinoamericanas evaluadas. Le siguen Ciudad de México (119) y Santiago de Chile (120).
**¿Qué es el Smart City Expo LATAM Congress?** Es la edición regional del congreso de ciudades inteligentes, organizada por PRONUS y Fira Barcelona en Puebla desde hace más de una década. Su edición número 11 se realizó del 2 al 4 de junio de 2026 y reunió a más de 300 ciudades de 40 países.
**¿Cuánto invertirá el CAF en transformación digital en la región?** El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe anunció el 14 de septiembre de 2026 que destinará 12,000 millones de dólares en los próximos cinco años a conectividad, centros de datos, infraestructura de procesamiento y ciberseguridad en América Latina y el Caribe.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
