Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos reportaron 4,588 casos confirmados de sarampión en 2026 al corte del 23 de octubre, 178 más que una semana antes y más del doble de lo registrado en todo 2025, según The Guardian.
El reporte de situación 14 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), publicado el 22 de octubre, contabiliza 56,753 casos confirmados y 81 muertes en las Américas hasta el 17 de octubre, con cinco países que concentran el 99.5% de los contagios. México aparece en segundo lugar, con 13,691 casos y 23 muertes, por detrás de Guatemala (34,535) y por delante de Estados Unidos (4,410), Perú y Canadá. El conteo estadounidense de la OPS, de 4,410 casos, corresponde al mismo corte del 17 de octubre. La OPS advierte que la movilidad regional favorece la importación de casos hacia zonas con brechas de inmunización.
El CDC contabiliza 43 brotes activos y 479 hospitalizaciones, cerca del 10% de los casos; el 96% de los enfermos no tenía vacuna o no había registro de ella, y el 42% tenía entre 5 y 19 años. Pennsylvania concentra 1,338 casos en 44 condados, casi 30% del total nacional, y su departamento de salud reporta cinco muertes, frente a tres confirmadas por la autoridad federal. Carolina del Sur y Utah superan los 500 casos cada uno, y las autoridades consideran que el conteo oficial es un subregistro porque los síntomas iniciales no siempre llevan al paciente a consulta. Una de cada cinco personas no vacunadas que se infecta requiere hospitalización, según The Guardian. Andrew Pavia, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad de Utah, señaló que el sarampión es una enfermedad grave y que sus consecuencias se verán durante años, según CIDRAP.
Con 178 casos nuevos en siete días y 479 hospitalizaciones acumuladas, el siguiente corte del CDC mostrará si el brote mantiene el ritmo. La OPS seguirá publicando reportes de situación regionales, con México entre los cinco países que concentran casi todos los contagios.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
