El litro de diésel promedió 27.001 pesos en México el 9 de octubre de 2026, 3.53 pesos menos que los 30.54 pesos que costaba en Estados Unidos, mientras la gasolina Magna se vendió aquí en 23.69 pesos y superó los 21.05 pesos del mercado estadounidense, según el comparativo de El CEO y los precios que El Economista publica con datos de PETROIntelligence.

La brecha responde a la carga fiscal y al estímulo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público publica cada semana en el Diario Oficial de la Federación. En la gasolina regular, los impuestos representan 26.3% del precio final en México, 6.22 pesos por litro, frente a 11.8% y 2.48 pesos en Estados Unidos, de acuerdo con el especialista en energía Ramses Pech citado por El CEO. En el diésel ocurre lo contrario: aunque la carga impositiva mexicana también es mayor, la federación absorbe el IEPS completo y añade un estímulo complementario. Para México el diferencial importa porque el diésel mueve el transporte de mercancías y pasajeros, la logística y la construcción, y su costo se traslada a los precios finales.

El acuerdo publicado por Hacienda en el Diario Oficial cubrió del 3 al 9 de octubre con el IEPS del diésel absorbido al 100% por cuarta semana consecutiva, un tope voluntario de 27 pesos por litro y un estímulo especial que se activa cuando el crudo rebasa los 100 dólares por barril. Para la semana del 10 al 16 de octubre, El Economista reporta que el diésel mantiene el estímulo de 100% más 1.09 pesos por litro adicionales, para un total de 7.36 pesos, mientras la Magna recibe 4.31 pesos y la Premium 4.03 pesos. El litro de gasolina regular cerró la semana en 23.697 pesos y la Premium en 28.609 pesos, según PETROIntelligence.

El decreto vigente corre hasta el 16 de octubre y Hacienda revisa el estímulo cada semana según los precios internacionales de referencia. La señal para el consumidor mexicano es que el precio del diésel queda atado a una decisión fiscal semanal, mientras la gasolina sigue dependiendo del IEPS que paga el automovilista.

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