La industria maquiladora de exportación (IMMEX) registró una pérdida de 100,000 empleos formales entre mayo de 2024 y mayo de 2026, reduciendo su plantilla total a 3.19 millones de trabajadores (3% menos respecto al nivel de hace dos años), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportados por El Universal.
La contracción se produce en un contexto en que los aranceles proteccionistas muestran efecto en las importaciones, pero sin el resultado esperado de reactivar la producción nacional. Expansión documentó que las importaciones de textiles chinos cayeron 21.4% entre enero y mayo de 2026 respecto al mismo período de 2025, lo que equivale a 409.1 millones de dólares menos en bienes importados. Sin embargo, la producción nacional de insumos textiles retrocedió 7%, la de productos terminados 4.3% y la de confección 4.5% en el mismo período. Los aranceles aplicados sobre 1,463 fracciones arancelarias desde el 1 de enero de 2026, diseñados para proteger aproximadamente 350,000 empleos del sector, no se han traducido en ganancias de participación de mercado para los productores locales.
Las causas del ajuste en el empleo maquilador son múltiples, de acuerdo con el análisis del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora (Index) y de KPMG México: avance de la automatización y la robótica en líneas de producción; salarios mínimos en la frontera norte 40% superiores al promedio nacional; incertidumbre derivada de los aranceles estadounidenses; e inseguridad en corredores industriales. A estos factores se suma la lentitud en la tramitología del programa IMMEX, cuyo proceso de certificación pasó de tres meses a más de nueve en promedio.
Los datos apuntan a que el instrumento arancelario por sí solo no resuelve los problemas estructurales de competitividad de la industria nacional. Las decisiones de política industrial de los próximos meses definirán si la protección arancelaria se combina con intervenciones complementarias en financiamiento, tecnología e infraestructura logística.
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