La planta de Kia en Pesquería, Nuevo León, inicia el 4 de agosto de 2026 la producción del SUV eléctrico EV3, el primer vehículo eléctrico de producción masiva fabricado en México, con una inversión de 649 millones de dólares que la empresa desplegará entre 2026 y 2028; la instalación se transforma en una fábrica multienergía capaz de producir simultáneamente vehículos de combustión interna y eléctricos.

La reconversión responde a la evolución estructural de la industria automotriz global. Según Expansión, las armadoras evitan vincular sus plantas a una sola tecnología porque el mercado transitará durante varios años con una mezcla de combustión interna, híbridos y eléctricos; la flexibilidad multienergía es la respuesta industrial a esa incertidumbre. En el contexto del nearshoring, la decisión de Kia refuerza la posición de Nuevo León como hub automotriz de la frontera norte y añade el componente de electromovilidad a la oferta exportadora hacia el mercado estadounidense.

La inversión incluye infraestructura de sostenibilidad: un parque solar de 2 megawatts dentro del complejo industrial, con proyección de llegar a 8 MW en 2030, equivalente al consumo anual de más de 4,000 hogares, y una planta de tratamiento de agua. En empleo, la empresa proyecta 500 puestos en 2026 y 1,500 cuando la línea eléctrica alcance capacidad plena, lo que representa la mayor apuesta de Kia en México desde que inició operaciones en Pesquería en 2016.

La estrategia de Kia señala una tendencia más amplia para el sector: las plantas instaladas en México bajo la lógica del nearshoring ahora enfrentan la decisión de si su modelo puede absorber la transición hacia la electromovilidad. Los próximos meses, con las primeras entregas del EV3, medirán si el mercado doméstico absorbe producción eléctrica local o si el destino principal seguirá siendo la exportación a Estados Unidos.

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