Unos 270,000 islandeses votan este sábado 29 de agosto en un referéndum consultivo sobre si el gobierno debe reabrir las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, un proceso congelado desde 2013. La última encuesta de la firma Maskína, citada por Euronews, marca 51.3% a favor de reabrir pláticas y 48.7% en contra, un resultado al filo.
El referéndum ocurre en un contexto de presión geopolítica sobre el Ártico. Estados Unidos mantiene su interés en adquirir Groenlandia, vecino inmediato de Islandia. El Ártico gana peso como fuente de minerales críticos y el deshielo abre rutas marítimas estacionales, mientras crece la presencia económica y estratégica de Rusia en la región. Islandia, miembro fundador de la OTAN y el único aliado sin ejército propio, depende de un acuerdo bilateral de defensa con Estados Unidos firmado en 1951, según CNBC. Para México y América Latina, la consulta es un caso en tiempo real de cómo una economía pequeña recalcula su posición ante la disputa de grandes potencias y busca el paraguas de un bloque regional, una lógica paralela a la relación de México con Norteamérica a través del T-MEC.
Islandia solicitó el ingreso en 2009, tras la crisis financiera global, abrió negociaciones en 2010 y las suspendió en 2013. La primera ministra Kristrún Frostadóttir convocó esta consulta a inicios de 2026. El resultado solo decide si se reabren las pláticas: el ingreso pasa por una segunda votación y la ratificación de los 27 estados miembros. Cuando la adhesión se pausó en 2013, había 27 capítulos de negociación abiertos, 11 cerrados de forma provisional; la pesca sigue como el principal escollo doméstico, un sector que aporta 6.5% del PIB. Islandia ya adoptó cerca de 9,000 actos legales de la UE como miembro del Espacio Económico Europeo, y la comisaria europea Marta Kos mencionó la posibilidad de formalizar las negociaciones en 2027.
Las urnas cierran a las 22:00 en Reikiavik, las 16:00 en Ciudad de México, y los primeros resultados se esperan en las horas siguientes. La coalición de Frostadóttir enfrenta su siguiente elección general a más tardar en agosto de 2028, un calendario que los analistas citados por CNBC describen como ventana para un acuerdo de negociación relativamente rápido.
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