Islandia votó el 29 de agosto contra reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea: el 52.8% de los votantes rechazó retomar el proceso y el 47.2% lo apoyó, según el escrutinio final que reportó Infobae. La consulta, que NOVUM siguió ayer, se resolvió por un margen de 5.6 puntos.
El referéndum ocurrió en un momento de presión geopolítica sobre el Ártico. Foreign Policy documentó que las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre tomar el control de Groenlandia, rica en minerales críticos, llevaron a Reikiavik a buscar respaldo europeo. Islandia ocupa una posición estratégica en el corredor GIUK, entre Groenlandia y Reino Unido; es miembro fundador de la OTAN, no tiene ejército permanente y su defensa descansa en un acuerdo bilateral con Estados Unidos. Una encuesta de Gallup publicada el viernes daba 51.6% al 'no' y 48.4% al 'sí', un anticipo del margen estrecho. Para México y América Latina, el caso muestra el dilema de una economía pequeña y abierta que sopesa la protección de un bloque regional frente a preocupaciones domésticas como la inflación, el costo de vida y la soberanía sobre sus recursos.
El resultado mostró una división territorial clara. Reikiavik y su área metropolitana concentraron el apoyo a retomar las pláticas con Bruselas, mientras las zonas rurales, sobre todo las pesqueras, se opusieron por el temor a perder control sobre la pesca. La participación fue récord: unas 273,000 personas acudieron a las urnas y más de 63,000 votaron anticipadamente. Islandia solicitó el ingreso a la UE en 2009 tras la crisis financiera, congeló la petición en 2013 y en 2015 comunicó que ya no era candidata, aunque Bruselas no consideró formal la retirada. La coalición de tres partidos encabezada por la primera ministra Kristrún Frostadóttir prometió la consulta en su pacto de gobierno. El procedimiento contempla negociar un acuerdo de ingreso y someterlo a un segundo referéndum si las pláticas se retoman, según Foreign Policy.
El margen de 5.6 puntos deja la discusión abierta: el expediente sigue en pausa y la coalición mantiene el tema en su agenda mientras persiste el contexto ártico. Para economías pequeñas, el resultado muestra que la presión geopolítica externa no basta por sí sola frente a la inflación y el costo de vida.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
