Las fuerzas hutíes avanzan desde el lunes 21 de septiembre hacia las montañas Kahbub, en el suroeste de Yemen, para amarrar el control de la orilla septentrional del estrecho de Bab el Mandeb, la ruta por la que transita cerca del 12% del comercio mundial, según El País.
El avance sigue a la ofensiva de septiembre, cuando los hutíes tomaron el puerto de Moca y la isla de Mayun, emplazamientos que les permiten amenazar el tráfico entre el golfo de Adén y el mar Rojo. La agencia ANSA reportó el 22 de septiembre que los combates se concentran en el distrito montañoso de Al-Wazi'iyah, en Taiz, y en Ras al-Ara, en la costa del océano Índico, entre el estrecho y Adén, sede del Gobierno yemení reconocido internacionalmente. Para México el punto de atención es doble: Bab el Mandeb es la ruta alterna al estrecho de Ormuz, y ambos corredores concentran la salida del crudo del Golfo que sirve de referencia a la mezcla mexicana de exportación.
El macizo permitiría a los hutíes asegurar sus conquistas recientes y, en palabras del analista Mohammed al Qadhi, "estas montañas resultarán decisivas para determinar si los hutíes logran consolidar sus recientes ganancias o si las fuerzas gubernamentales son capaces de defender las posiciones necesarias para lanzar una contraofensiva", declaración recogida por El País. Las cifras del costo humano siguen subiendo: agencias de Naciones Unidas calculan al menos 674 muertos y unas 3.000 personas heridas desde agosto, además de 150.000 desplazadas, y ACNUR contabiliza 3.000 personas que cruzaron el estrecho hacia Yibuti. ANSA, citando a fuentes militares de ambos bandos, reportó 154 muertos en dos días de combates. En paralelo, el G7 exigió a los hutíes cesar "toda acción militar" y el Reino Unido confirmó el envío de una aeronave de reabastecimiento en vuelo para apoyar a los cazas saudíes.
El desenlace en Kahbub definirá si el control hutí sobre la costa del mar Rojo se consolida o queda expuesto a una contraofensiva. Los precios del crudo, que El País sitúa en el entorno de los 100 dólares por barril, son la señal que la economía mexicana sigue de cerca.
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