El Fondo Monetario Internacional advirtió en julio de 2026 que los tres factores que evitaron un alza mayor en el precio del petróleo durante la disrupción en el estrecho de Ormuz se encuentran en proceso de agotamiento, dejando a la economía global más expuesta ante cualquier nueva perturbación en el suministro energético, según reportó Bloomberg Línea.

El análisis del FMI describe un mercado que absorbió la mayor disrupción de suministro en décadas cuando el conflicto en Ormuz retiró aproximadamente 20 millones de barriles diarios del mercado, equivalente a una quinta parte del consumo global. Los economistas del organismo señalaron que 'una parte considerable de ese colchón ya se ha consumido.' Para México, el contexto es directo: tanto Pemex como la Comisión Federal de Electricidad (CFE) operan con sensibilidad al precio internacional del crudo, y el país sigue definiendo su estrategia de autosuficiencia energética de mediano plazo. La advertencia del FMI otorga sustento analítico a los programas de diversificación de fuentes de energía que avanzan en la agenda nacional.

Los tres amortiguadores que el FMI identificó como factores de contención fueron:

Pese a la disrupción, los precios se mantuvieron en el rango de 90 a 100 dólares por barril. El FMI advierte que esta capacidad de absorción es irrecuperable en el corto plazo y recomienda diversificar rutas de suministro y acelerar el despliegue de capacidad renovable para reducir la dependencia de puntos de paso únicos.

La próxima actualización del panorama energético del FMI, prevista para el cuarto trimestre de 2026, aportará los primeros datos sobre si la tendencia de agotamiento de reservas estratégicas se aceleró tras los eventos de julio.

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