La cepa Bundibugyo del virus del Ébola registra en la República Democrática del Congo su segunda epidemia más grande en la historia: 1,707 muertos sobre 3,802 casos confirmados desde el 15 de mayo de 2026, según datos publicados hoy por Al Jazeera. La Organización Mundial de la Salud aceleró los ensayos clínicos de tratamientos experimentales al ritmo más rápido registrado para este patógeno.

El brote está concentrado en la provincia de Ituri, que acumula cerca del 90% de los casos, aunque infecciones confirmadas ya alcanzan otras cinco provincias, entre ellas Kisangani. A diferencia de la cepa Zaire, la Bundibugyo no cuenta con vacuna aprobada, lo que convierte la aceleración de los ensayos clínicos en la respuesta técnica prioritaria. Para México y América Latina, el brote activa alertas de vigilancia epidemiológica en puntos de entrada internacionales. La OMS reporta déficits de financiamiento que limitan la respuesta en zonas con infraestructura sanitaria débil, un factor que el organismo identifica como riesgo de propagación hacia nuevas provincias.

Según Al Jazeera, más de 17,000 contactos están siendo monitoreados con seguimiento diario al 80%. Más de 100 trabajadores de salud han resultado infectados, lo que presiona la cadena de atención en Ituri. Vasee Moorthy, funcionario de la OMS, declaró: "Si comparamos este brote con anteriores, hemos podido iniciar los ensayos de forma más rápida." El director general de la OMS viajó a Kinshasa para coordinar la respuesta en campo. Uganda, que registró casos importados, se declaró libre de Ébola en junio de 2026. Los tratamientos en ensayo incluyen antivirales y anticuerpos monoclonales adaptados a la variante Bundibugyo.

La OMS estima que la contención del brote fuera de Ituri depende de cubrir el déficit de financiamiento actual; el director general coordina en Kinshasa compromisos con donantes internacionales. Los primeros datos de eficacia de los ensayos clínicos acelerados determinarán el siguiente hito de la respuesta técnica global ante esta epidemia.

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