# EE.UU. endurece los controles de chips de IA: México enfrenta el Nivel 2
Estados Unidos aplica desde 2022 controles de exportación sobre semiconductores para inteligencia artificial, con el objetivo de limitar el acceso de adversarios a tecnología de uso dual. México no figura entre los 19 aliados con acceso libre y enfrenta límites de volumen y requisitos de licencia que condicionan su infraestructura de IA.
Qué es y qué está en juego
Un control de exportación es una restricción legal que un gobierno impone sobre la venta o transferencia de bienes, software o tecnología a destinos o usuarios específicos en el extranjero. En el caso de los chips para inteligencia artificial, el instrumento central es el Reglamento de Administración de Exportaciones (EAR), administrado por la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Los chips que hacen funcionar los grandes modelos de lenguaje, los sistemas de reconocimiento de imágenes y los algoritmos de síntesis de proteínas (procesadores gráficos de alto rendimiento como el H100 de Nvidia y sus sucesores) están clasificados bajo el Código de Control de Exportaciones 3A090.a. Un circuito integrado cae en esa categoría si supera un "rendimiento total de procesamiento" (TPP, por sus siglas en inglés) de 4,800 unidades, o bien si combina un TPP mayor a 1,600 con una densidad de rendimiento superior a 5.92, según el texto de la Regla de Difusión de IA publicada en el Federal Register en enero de 2025. El H100 de Nvidia, con 990 teraflops de rendimiento en precisión media y 80,000 millones de transistores fabricados en proceso TSMC N4, supera holgadamente ese umbral.
Lo que está en juego es considerable. El acceso a estos chips determina la velocidad a la que un país puede desarrollar modelos de inteligencia artificial para aplicaciones civiles y militares. Gobiernos, universidades, empresas tecnológicas y centros de datos compiten por una oferta limitada cuya producción está concentrada en un puñado de fábricas: TSMC en Taiwán, Samsung en Corea del Sur e Intel en Estados Unidos, todas dependientes de equipos de litografía avanzada que fabrica en exclusiva ASML, en los Países Bajos. El dominio sobre esa cadena es, en la práctica, el dominio sobre quién puede desarrollar capacidades de IA de frontera.
Cómo llegamos aquí y cómo funciona el sistema
Las restricciones actuales tienen tres hitos principales.
**Octubre de 2022.** El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció controles dirigidos específicamente a China: cualquier exportación de chips de IA de alto rendimiento requería licencia, con la expectativa de que la mayoría fuera negada. La Ley CHIPS y Ciencia, promulgada el 9 de agosto de 2022, complementó esas restricciones con condiciones vinculadas a sus 39,000 millones de dólares en subsidios de manufactura: los receptores quedaron prohibidos durante diez años de producir chips más avanzados de 28 nanómetros en China o Rusia, y cualquier expansión de capacidad superior al 5% para chips avanzados en esos países requeriría aprobación del gobierno. Nvidia respondió creando el A800, una variante del A100 con ancho de banda reducido diseñada para quedar bajo el umbral regulatorio.
**Enero de 2023.** Los controles se volvieron multilaterales cuando Estados Unidos firmó un acuerdo con Japón y los Países Bajos, según registra el historial de la industria semiconductora en China. Estos dos países controlan eslabones críticos de la cadena de suministro: los equipos de litografía ultravioleta extrema (EUV) de ASML y parte de los materiales de deposición atómica. Sin esa coordinación, la restricción estadounidense podía eludirse a través de proveedores europeos o japoneses.
**Enero de 2025.** La administración Biden publicó la Regla de Difusión de IA, que divide a todos los países en tres niveles de acceso:
- **Nivel 1** (acceso sin restricciones): 19 jurisdicciones aliadas, entre ellas Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Japón, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Corea del Sur, España, Suecia, Taiwán, Reino Unido y Estados Unidos, reciben presunción de aprobación para cualquier exportación de chips controlados. - **Nivel 2** (acceso con límites de volumen): el resto del mundo, salvo las naciones más restringidas. Las empresas en este grupo pueden recibir chips hasta un tope anual de 26.9 millones de unidades de TPP por destinatario bajo la Excepción de Licencia LPP, o cantidades mayores con autorización especial de usuario final validado (NVEU). Los límites globales acumulados para este grupo escalaron de 633 millones de TPP en el primer trimestre de 2025 a 5,064 millones para finales de 2027. - **Nivel 3** (acceso casi vedado): el Grupo de Países D:5, que incluye a China, Rusia, Irán y Corea del Norte, así como Macao, enfrenta presunción de denegación.
En paralelo, Nvidia desarrolló el H800 como variante para China con ancho de banda reducido, también restringido a finales de 2023, y luego el H20, la versión actual para ese mercado.
Por qué importa para México
México no figura entre las 19 jurisdicciones del Nivel 1, lo que lo ubica en el Nivel 2. Eso significa que cualquier empresa en territorio mexicano, desde una startup hasta un hiperescalador global con centros de datos en el país, debe tramitar licencias o ceñirse a los límites de TPP para importar los chips más avanzados.
El punto de partida del país es relevante. México es el mayor exportador de bienes de alta tecnología de América Latina y ocupa el lugar 58 en el Índice Global de Innovación 2025. Sus exportaciones de electrónica representaron el 17% del total en 2025, según estadísticas de comercio exterior. Más del 82% de las ventas exteriores del país se dirigen a Estados Unidos, lo que integra a México de manera estructural a las cadenas de suministro norteamericanas.
En ese contexto, la ola de nearshoring que ha transformado el norte y el centro del país en polos manufactureros genera también demanda de infraestructura digital. Los proveedores globales de cómputo en la nube han anunciado expansiones de centros de datos en México para servir a clientes que procesan datos cerca del mercado norteamericano. Esas instalaciones consumen los mismos chips sujetos a controles: GPU de IA de alto rendimiento para cargas de trabajo de aprendizaje automático. Las grandes empresas tecnológicas globales, con historial regulatorio y programas de usuario final validado, pueden obtener en general las autorizaciones necesarias. El reto recae en las organizaciones nacionales que aspiran a construir infraestructura soberana de IA: instituciones académicas, dependencias como el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) y empresas tecnológicas mexicanas sin el volumen ni el historial para acceder a los mecanismos de licencia especial.
Existe además una dimensión geopolítica directamente relevante: en julio de 2025, Estados Unidos anunció planes de restricción de envíos de chips a Tailandia y Malasia por temor a triangulación con China. El riesgo de reexportación ilícita, donde chips del Nivel 2 llegan a destinos del Nivel 3 a través de redes intermediarias, puede generar presión adicional sobre países que funcionan como corredores de tráfico comercial activo entre Asia y Norteamérica.
Qué viene
La Regla de Difusión de IA estaba programada para entrar en vigor en mayo de 2025, pero la administración Trump anunció ese mismo mes que revisaría el marco. Hasta la fecha de este artículo no se ha publicado un reglamento sustituto definitivo. Los límites de TPP siguen escalando conforme al calendario original: 5,064 millones de TPP acumulados para el Nivel 2 al cierre de 2027.
Tres variables conviene observar:
**Reclasificación de México al Nivel 1.** Si México obtuviera ese estatus, desaparecerían los límites de volumen y los requisitos de licencia para las empresas del país. El T-MEC (USMCA) provee un marco de política exterior para esas negociaciones: el acuerdo exige notificación previa si cualquiera de las partes firma un tratado de libre comercio con una economía de no mercado, lo que apunta a una alineación de intereses estratégicos con Washington. El texto actual del T-MEC, sin embargo, no contiene disposiciones específicas sobre semiconductores.
**Presión de la industria estadounidense.** La Asociación de la Industria de Semiconductores (SIA), que representa el 99% de los ingresos del sector en Estados Unidos, ha argumentado que los controles deben ser precisos para no perjudicar la competitividad de las empresas frente a rivales asiáticos que no aplican restricciones equivalentes.
**Evolución tecnológica.** A medida que chips de nueva generación superen al H100 y al H200, los umbrales de 4,800 TPP pueden quedar obsoletos y obligar a actualizar la clasificación de decenas de productos. La regla prevé ajustes en 2027 a partir del desempeño real de la industria.
Preguntas frecuentes
**¿Qué chip concreto activa las restricciones más severas?** El H100 de Nvidia, con un rendimiento total de procesamiento que supera el umbral de 4,800 del ECCN 3A090.a, es el chip de referencia. Sus variantes para el mercado chino (el A800, el H800 y el H20) fueron diseñadas para quedar bajo ese umbral; las dos primeras fueron restringidas adicionalmente a finales de 2023.
**¿Puede una empresa en México comprar chips de IA sin licencia?** Sí, dentro del límite de 26.9 millones de TPP anuales por destinatario bajo la Excepción de Licencia LPP. Para volúmenes mayores se requiere autorización especial (NVEU) con auditorías sobre el uso final de los chips.
**¿El T-MEC protege a México de estas restricciones?** No. Los controles de exportación son instrumentos de seguridad nacional administrados por el Departamento de Comercio de Estados Unidos y no están sujetos a los mecanismos de resolución de disputas comerciales del T-MEC.
**¿Cuándo se publicó la regla más reciente?** La Regla de Difusión de IA se publicó el 15 de enero de 2025 en el Federal Register. La administración Trump anunció en mayo de 2025 que la revisaría, sin haber publicado a la fecha de este artículo un texto sustituto definitivo.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
