La Comisión Federal de Electricidad (CFE) atribuyó a actos de vandalismo el apagón que la noche del 31 de agosto dejó sin suministro a Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. Según el comunicado de la empresa estatal, el servicio se restableció al 100 por ciento a las 3:00 horas del 1 de septiembre, tras siete horas de afectaciones.

La CFE explicó que la falla ocurrió en dos líneas de alta tensión de 400 kilovoltios, con daños en sus aisladores, y que personal especializado acudió al sitio para las reparaciones, según Quadratín. El corte alcanzó parcialmente a usuarios de los cuatro estados, de acuerdo con ese reporte. La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, reconoció el trabajo del personal de la CFE y la coordinación con autoridades estatales y municipales para atender la situación. El incidente vuelve a poner la atención sobre la infraestructura de transmisión que abastece al sureste del país, una región expuesta a fenómenos meteorológicos en esta época del año.

La restauración fue gradual: según El Universal, en un primer reporte la empresa indicó que el suministro se había recuperado para el 25 por ciento de los usuarios afectados, y poco después declaró el servicio restablecido al 100 por ciento. La propia CFE, en su tarjeta informativa citada por El Financiero, dio por concluidos los trabajos a las 3:00 horas del martes. El episodio ocurre días después de que la empresa reportara, el 18 de agosto, una reducción de 37 por ciento en las interrupciones de suministro entre enero y julio de 2026 frente al mismo periodo de 2024, equivalente a 159 mil 893 fallas menos, y una mejora en el tiempo de respuesta de 25 a 7 horas.

El dato cobra relevancia para la planeación regional: el sureste concentra líneas de transmisión de largo recorrido y enfrenta la parte más activa de la temporada de huracanes. La CFE mantiene un programa de mantenimiento preventivo, según informó la empresa. La evolución de esa infraestructura será un indicador a seguir en las próximas semanas.

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