La automotriz china BYD comercializó 33,969 vehículos electrificados en México durante el primer semestre de 2026, lo que representa el 35.7 por ciento del total de 95,037 unidades vendidas en el país en ese segmento, de acuerdo con datos del INEGI y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) reportados por El CEO el 14 de julio.

El mercado de vehículos eléctricos, híbridos y enchufables creció 44 por ciento en el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025, consolidando una trayectoria de expansión que entre 2021 y 2025 acumuló un incremento de 211.7 por ciento, al pasar de 47,079 a 146,724 unidades anuales. Cuatro entidades concentran más de la mitad del mercado: la Ciudad de México con 21,766 unidades, el Estado de México con 12,736, Nuevo León con 9,947 y Jalisco con 8,513. BYD ensambla cuatro modelos totalmente eléctricos y siete híbridos enchufables en el país, con precios que arrancan en 399,000 pesos.

La oferta de BYD supera por un margen considerable a sus competidores más cercanos. En el primer semestre de 2026, MG Motors vendió 2,499 unidades electrificadas, KIA colocó 2,212 vehículos, Changan 475 y General Motors 235. La empresa china fijó una meta de 80,000 unidades para el cierre del año. La expansión se apoya en alianzas con Liverpool y Banorte para distribución y financiamiento, y en incentivos fiscales como la exención del ISAN y la deducción inmediata del ISR.

El ascenso de BYD plantea retos para la infraestructura de recarga, la política industrial automotriz y la integración de cadenas de suministro bajo el T-MEC. Con una meta de 80,000 unidades en 2026 y el 70 por ciento del subsegmento de vehículos totalmente eléctricos e híbridos enchufables ya en sus manos, la velocidad de adopción de vehículos electrificados en México abre la discusión sobre la siguiente fase de la política pública: el despliegue de infraestructura de recarga y la adaptación de la red eléctrica para acompañar el ritmo del mercado.

Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.