El Brent cotizaba el 22 de septiembre a 97.81 dólares por barril, una caída de 2.52% que lo devolvió bajo los 100 dólares tras la reactivación del oleoducto saudita Este-Oeste, según The National. La presión sobre las rutas no cedió: los flujos por Ormuz promediaron 7.6 millones de barriles diarios en agosto, 13.1 millones menos que antes del conflicto, según la Agencia Internacional de Energía.
La AIE precisó que las rutas alternas a Ormuz, los puertos de Yanbu y Fujairah, pasaron de 4.1 millones de barriles diarios en febrero a un máximo de 7.8 millones en junio, y cayeron a 5.5 millones en agosto. Los inventarios observados acumulan un retiro de 507 millones de barriles desde el inicio del conflicto, a un ritmo récord de 2.8 millones diarios. Al Jazeera reportó el 24 de septiembre que la tensión alcanzó también las rutas del mar Rojo y el mar Negro, y que la escasez ya no es solo de crudo, sino de los buques e infraestructura para moverlo. Para México el punto sensible es el diésel: el país compra casi tres barriles por cada uno que vende, según El Sol de México.
El oleoducto Este-Oeste, de 1,200 kilómetros, fue detenido el 13 de septiembre tras ataques con drones y reactivado el 22 de septiembre a capacidad reducida. Durante el fin de semana se cargaron 14 millones de barriles en siete supertanqueros en terminales del Golfo. El estratega de mercados Noureldeen Al Hammoury, de Equiti Group, atribuyó a ese repunte de cargamentos la caída del Brent por debajo de 100 dólares. Datos de Pemex muestran que entre enero y julio México importó en promedio 78.6 mil barriles diarios de diésel y exportó 28.5 mil. La Administración de Información Energética de Estados Unidos, citada por el mismo diario, ubicó a México como principal destino de sus exportaciones de destilados en 2025, con unos 220 mil barriles diarios. El analista Ramsés Pech advirtió que «México quedaría vulnerable si Estados Unidos deja de exportar diésel».
El calendario depende de dos frentes: la restauración plena del oleoducto saudita, estimada en seis a ocho semanas, y la decisión en Washington sobre restringir sus exportaciones de diésel. La AIE señaló que, si el suministro del Golfo sigue restringido y los inventarios comerciales continúan cayendo, el ajuste tendrá que venir por precios más altos o menor demanda.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
