El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años alcanzó el 5.02% el martes 15 de septiembre de 2026, un nivel no visto desde la crisis financiera global de 2007, según Al Jazeera. El referente que rige el costo del crédito en los mercados estadounidenses sube en paralelo al crudo, que superó los 100 dólares por barril.

El detonante es energético. La Jornada reportó que el Brent cerró el lunes 14 de septiembre en 108.92 dólares por barril, un avance de 4.12%, y el West Texas Intermediate en 103.92 dólares, tras nuevos ataques a infraestructura energética saudí y a embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz. Para México el canal de transmisión es mecánico: un bono del Tesoro más caro encarece el financiamiento en dólares de emisores soberanos y corporativos de mercados emergentes, y un dólar más fuerte presiona el tipo de cambio. Ese mismo lunes el peso cerró en 17.1557 unidades por dólar, una depreciación de 1.12%, y el índice DXY avanzó 0.52%, a 99.352 puntos.

El reajuste no es un fenómeno exclusivamente estadounidense. El bono alemán a 10 años, referente de la eurozona, tocó el lunes 3.554%, su máximo desde mediados de 2009, y el japonés a 10 años superó el 3% por segunda vez este mes, su nivel más alto en tres décadas, de acuerdo con Al Jazeera. El Banco Central Europeo subió sus tasas la semana pasada para contener la inflación, y los mercados esperan que la Reserva Federal y el Banco de Japón hagan lo propio en sus reuniones de esta semana, añade el medio. En el frente cambiario, Forbes México recogió la proyección de Banorte de un rango de 16.50 a 17.50 unidades por dólar para los próximos meses, con un cierre de 2026 en 17.30.

La decisión de la Reserva Federal, prevista para el miércoles 16 de septiembre, es el siguiente dato duro en la agenda, y el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra anuncian las suyas esta misma semana. Para los emisores mexicanos, la referencia a seguir es el costo del financiamiento en dólares, que se fija con el bono a 10 años ya instalado arriba del 5%.

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