Binance reanudó el domingo 1 de noviembre de 2026 los retiros de sus clientes, luego de reponer 90% de los 6,300 millones de dólares sustraídos en el mayor robo de activos digitales del que se tenga registro, informó la plataforma y reportó CNBC.
La casa de intercambio había congelado los retiros el jueves 29 de octubre, cuando detectó la sustracción en sus billeteras. El sábado, la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos atribuyó el ataque a TraderTraitor, un grupo vinculado a Corea del Norte que forma parte del colectivo Lazarus, de acuerdo con The Guardian. La agencia pidió al sector privado bloquear las transacciones con las direcciones que el grupo usa para mover los fondos. Para México el episodio toca un punto sensible: las plataformas de activos virtuales operan bajo la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, vigente desde 2018, y la custodia de los fondos de usuarios vuelve al centro de la discusión sobre supervisión transfronteriza.
La empresa destinó alrededor de 6,340 millones de dólares de recursos propios a recomprar los tokens robados. El monto provino en parte de su Secure Asset Fund for Users, una reserva de 1,000 millones de dólares creada por la propia compañía para proteger a los clientes ante brechas de seguridad, de una porción de su fondo de seguros de futuros y de la tesorería corporativa, según The Guardian. Richard Teng, co-director ejecutivo, afirmó que la firma mantiene el compromiso de cubrir el 10% restante y que la empresa absorbe el impacto financiero, no los usuarios. El FBI detalló que los atacantes convirtieron los activos robados a ethereum y que esperaba que siguieran el lavado mediante servicios de finanzas descentralizadas. De acuerdo con CNBC, el 90% repuesto no equivale a recuperar los fondos del atacante: los diez tokens principales están respaldados al 100% y el resto son activos menos líquidos. El mercado reaccionó con caídas: bitcoin perdió casi 5%, ethereum cerca de 6% y BNB, el token nativo de la plataforma, alrededor de 10%.
El tramo pendiente son los tokens menos líquidos, para los que la empresa no ha fijado fecha. Las próximas acciones de las autoridades estadounidenses sobre las direcciones señaladas, y la forma en que otros exchanges respondan, definirán el tono de una conversación regulatoria que dejó de ser un asunto interno de Binance.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.
