La Cámara Americana de Comercio de México (AmCham) prevé que la revisión del T-MEC derive en una reducción, no en la eliminación, del arancel de 50% que Estados Unidos mantiene sobre el acero y el aluminio mexicanos, según reportó Expansión el 17 de agosto de 2026. El resultado define el costo estructural que la industria metalmecánica enfrentará durante el resto de la revisión.
El arancel de la Sección 232 asciende a 50% desde junio de 2025, cuando subió de 25%, y desde 2026 alcanza también a productos derivados de ambos metales, pese a que el T-MEC contempla acceso preferencial para las mercancías que cumplen sus reglas de origen. La medida sigue vigente mientras México y Estados Unidos avanzan en la revisión del acuerdo. El jueves 13 de agosto, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, planteó que no se impongan nuevos aranceles durante las conversaciones, de acuerdo con El Financiero. Para México, el tema es estructural: el acero y el aluminio son insumos de la industria manufacturera exportadora, el eje de la integración productiva con Estados Unidos.
La AmCham, que agrupa a 1,500 compañías que generan 8.5 millones de empleos formales, 21% del PIB nacional y 20% de la inversión privada, considera positivos los tres escenarios posibles de la revisión, con la reducción de aranceles como el de mayor probabilidad. México presentó a Washington un estudio para sustentar su petición, en particular para el sector automotriz: los vehículos producidos en Japón, Corea del Sur, Alemania o Marruecos enfrentan un arancel de 15%, mientras que los mexicanos pagan 25%. En acero, el argumento es el déficit comercial: México compra más acero a Estados Unidos del que le vende, señala el funcionario. La cámara plantea que el objetivo es un acuerdo preliminar que reconozca a México el mejor trato preferencial frente al resto del mundo, antes de acuerdos puntuales en acero, aluminio, autopartes y las investigaciones de la Sección 301. Analistas consultados por El Financiero consideran la negociación como la vía para modificar los aranceles, frente a una posición negociadora más definida de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El próximo hito es el avance de la revisión del T-MEC y el resultado de las investigaciones de la Sección 301, que definirán si la reducción de aranceles se concreta o se mantiene la tarifa vigente. El calendario de la negociación dará la señal de qué tan lejos llega el trato preferencial que busca México.
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